domingo, 21 de febrero de 2016

Mariposa

Me dicen “mariposa”.
Cada vez que me compararon con una mariposa preferí  atenerme a interpretarlo como un cliché.
A todos nos deben haber dicho eso alguna vez, incluso, sin saber por qué. 

La mayor parte de mi vida, en el afán de buscarme defectos, decidí tomarlo en mi contra.

¿Qué verán en mí? ¿Fragilidad? O aún peor…¿debilidad? Será que viéndome a la distancia me veo como adorno de comedor. Hubiese preferido sentirme una leona, una guerrera, cualquier ser viviente que, como mínimo, pueda defenderse ante una corriente de aire. Cualquier ente que tuviese aunque sea una herramienta de defensa, algo. Pero no, siempre la superficial mariposa.

La última vez que me lo dijeron se me ocurrió preguntar por qué. No hubo respuesta. Unas semanas después le rompían el corazón a la mariposa. Fue una mala temporada para intentar volar.

¿Por qué no darle una oportunidad, no? Viene del capullito ese que vos conocés muy bien, casi de memoria, y del que un día te animaste a salir, ¿te suena? Sabes que se defiende muy bien, la mariposa. A veces podes encontrar en ella a alguien que extrañas o, simplemente, podes verla un rato largo sin espantarla, porque le gusta que la vean. Lo disfruta. Pero, ¿te digo algo?, acercate. Incluso cuando parezca que se va a ir volando, acercate un poquito más. Pueden ser hermosas a la distancia, pero hay que intentar ver más allá para entenderlas.


Me dicen “mariposa”.


-ppa

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